El modelo de contrato entre cliente y desarrollador

Cuando un particular o una empresa desea contratar de manera freelance un creativo, desarrollador, diseñador gráfico, para correr los mínimos riesgos, es interesante recurrir a un contrato, donde se recojan cómo será su relación profesional para la realización del producto o servicio contratado.

 

Entre las cláusulas más importantes del contrato de diseño y/o contrato de programación web, encontramos las siguientes:

 

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Objeto: Es clave a la hora de determinar qué servicios se van a prestar, dada la complejidad del servicio contratado. Se ha de recoger, preferiblemente en un Anexo, las concretas funcionalidades que se desea sean llevadas a cabo por el desarrollador.

 

Plazos de entrega: Es necesario establecer un calendario de trabajo, donde queden perfectamente delimitadas las fechas de entrega de cada una de las funcionalidades o prestaciones contratadas. Así mismo, se ha de indicar los periodos de pruebas y el procedimiento para ofrecer la conformidad con las mismas.

 

Garantía: Si se establece la misma, es preciso concretar tanto su periodo de duración como su contenido.

Correcciones y modificaciones: Se trata de uno de los puntos mas conflictivos en este tipo de contratos, ya que el cliente, en muchas ocasiones, manifiesta su disconformidad con el trabajo realizado, y ello, posiblemente, porque desde un principio ha idealizado lo que desea olvidándose de que lo que ha contratado realmente, solicitando multitud de modificaciones y correcciones que no se corresponden con la realidad.

El desarrollador debe procurar que quede bien delimitado qué se consideran correcciones y modificaciones, y por tanto, incluidas dentro del servicio, y qué se considera ampliaciones y modificaciones no previstas en el contrato y que por tanto, deberían presupuestarse aparte.

 

Propiedad Intelectual e Industrial: Se ha de hacer constar a quien pertenecen los derechos de explotación de la web o del servicio prestado.

Los derechos morales son inalienables, y pertenecen al desarrollador. Sin embargo, los derechos de explotación, por lo general, se ceden a la empresa o persona física que contrata el desarrollo.

En el caso de no ser cedidos, el cliente se vería obligado a depender del desarrollador para llevar a cabo modificaciones y actualizaciones en la web, normalmente, a través de un contrato de mantenimiento.

 

Cláusula de confidencialidad: Es recomendable que el desarrollador se comprometa a guardar la confidencialidad de los datos y de la información facilitada por el cliente para el desarrollo del proyecto.

 

En creativedes.com ayudamos a clientes y creativos, para establecer mecanismos legales para que su relación sea lo más segura posible.

 

Estamos asesorados por Abogados Portaley, como especialistas en la materia, para establecer contratos entre ambas partes, para que se corran los mínimos riesgos legales posibles.

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